Política

Gobernanza del amor | Columna de Julio César Henríquez – EL HERALDO


El director de una obra de teatro itinerante me dijo: “A veces quiero ser actor para estar sobre las tablas y me quejo de mi rol, por este papel de estar encontrando errores dónde no los hay. Pero cuando veo sonreír a los pocos niños que vienen a vernos, entiendo que provocar emociones, logrando que cada personaje dé lo mejor de sí, es esencial para este circo. 

Me toca dirigir y muy poco voy a actuar, pero el espectáculo es más bonito si acepto que esta silla hace magia en quien actúa y también en quien disfruta. Por eso, aunque nadie sepa quien es el director, seguiré tras bambalinas, porque las sonrisas, una lección para la vida y otras lágrimas, me han enseñado que dirigir es la mejor forma de actuar”.  

La reflexión fue mucho más allá: “La vida es una obra de arte para quien valora lo que hace. Será un desastre existencial si te quedas en el teatro de los lamentos: Todo es temporal. Aprende a amar la función que desempeñas, por muy monótona, repetitiva, mal remunerada o desconocida que aparentemente sea. Si lo haces bien, aún si no te gusta, en algún momento todo va a cambiar para favorecerte. La llave maestra de la felicidad es el amor”. 

La gobernanza es la línea estratégica desde la cual se toman decisiones a nivel directivo en cualquier organización, sea pública o privada. Es la facultad otorgada para organizar, planificar, coordinar y orientar las acciones que marcan el rumbo de toda actividad en la que se requiera liderazgo. Confiere la jerarquía de mando a partir del cumplimiento de la misión y el logro de metas claramente definidas.

Se distingue de la gobernabilidad porque no depende de la aprobación o el rechazo, sino de la eficacia y la eficiencia en las resoluciones, acompañadas con una gran capacidad para convencer a los grupos de que se está haciendo lo correcto. Fomenta el equilibrio entre el deber y la utilidad, si se ofrece cómo principio la solución de problemas y la satisfacción de necesidades colectivas. 

Si la gobernanza se soporta en el amor, desde todo lo que se plantea, estará inspirada en la búsqueda incansable de beneficios, crecimiento, bienestar, prosperidad, paz y desarrollo social. El sentido de la unidad y la integración logrará imponerse sobre las rivalidades propias de las preferencias ideológicas, religiosas o económicas.

El amor es un recurso inagotable y propio de la naturaleza del ser. La mayor aspiración personal y social. Sin su consideración la gobernanza será sinónimo de fracaso. Elige amar para que el amor te elija. Agradece lo que tienes y ama lo que haces. Disfruta cada momento. 

Que la amistad acompañe tu gobernanza del amor. 

¡Feliz 14 de febrero! 



Source link

Javier Ortiz

Navegando entre las corrientes de la información con pasión y destreza, soy Javier Ortiz, un Experto en Artículos Web que teje palabras con la intensidad de un golazo en el último minuto. Mi paso por la Universidad Antonio de Nebrija templó mi pluma con el calor del conocimiento. Como un cronista de la vida moderna, mis escritos surcan desde los campos de fútbol hasta los extremos del deporte, desde los engranajes de la economía hasta los laberintos de la política, y desde los misterios de la religión hasta las alturas de la espiritualidad. Cada palabra es un punto en la red, tejido con la fibra de la autenticidad. Únete a mí en este viaje donde las letras se convierten en senderos de emoción, donde el fútbol comparte espacio con la adrenalina, donde el motor económico se conecta con el engranaje político y donde la esencia humana encuentra su refugio en el vasto mar de la espiritualidad.

Related Articles

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Back to top button