Cultura

GENERACIÓN I LITERATURA DIGITAL: ¿Renovación o desafío … – El Día


Casi sin darme cuenta, dejé de pulsar las teclas sonoras de mi máquina de escribir por el susurro de un teclado de ordenador. Recuerdo la llegada de internet. Recuerdo que el correo saltó del buzón de mi edificio a una pantalla encendida y que navegar por ella me acercó a datos recónditos a paso de bits. Lo recuerdo. Al alba del siglo XXI, la era digital se esparció por cada rincón y la literatura no iba a ser una excepción. La realidad ha superado la ficción y desafía las orillas literarias con nuevas andanzas, como hizo cierto hidalgo manchego de cuyo nombre debemos acordarnos. Algunas teorías de la literatura plantean que el ingenio narrativo puede adaptarse a formatos digitales con un nuevo discurso. Asoman desafíos vertiginosos para la escritura (y la lectura, caras de una misma moneda), o tal vez, ha comenzado otra revolución creativa en el océano de las letras.

La inquietud de estos tiempos puede asemejarse a lo acontecido con la aparición de la imprenta. Las máquinas o los algoritmos no deberían condicionar la calidad literaria. Imagino la etérea oralidad posándose en los manuscritos o en la tinta impresa. ¿Alguien puede cuestionar los cantos de la Odisea, la manuscrita Divina Comedia o Las Olas impresas de Virginia Woolf? Quizás, el pergamino, la encuadernación o los bits son más anecdóticos de lo que parecen o, por el contrario, estimulan el proceso creador que sustentan. Cuando Duchamp desmoronó el concepto del arte con su Fuente o los lienzos dejaron de pigmentar la realidad al brotar las fotografías o el cine se tiñó de color y sonido para revivir, arreciaron vendavales transformadores.

“La inquietud de estos tiempos puede asemejarse a lo acontecido con la imprenta”

¿Cómo respira la literatura digital? Creada para leerse en dispositivos electrónicos, su estructura difiere del formato impreso por un aspecto inédito: la hipertextualidad. Su lectura no es lineal, sino radial. El hipertexto crece como un árbol al incorporar enlaces ramificados de contenidos diversos. Los géneros poseen fronteras imprecisas (hiperficción o hiperpoesía, entre otros) y sus lectores, además, pueden participar en la construcción de la obra convirtiendo la autoría en múltiple. Pero la inmediatez condiciona la comunicación digital y exige simplicidad mientras que el papel revolotea en vientos inciertos.

Una primera referencia a un sistema hipertextual surge de Vannevar Bush en 1945 (As we may think) y Ted Nelson utilizó por primera vez el vocablo hipertexto en 1965. Algunos precursores caleidoscópicos fueron Jorge Luis Borges (El jardín de senderos que se bifurcan) y Shelley Jackson (Patchwork Girl). ¿Género literario o nueva era? Entonces recuerdo al Ave Fénix y sus cenizas prodigiosas, una mitología inspiradora que nos alienta a renacer y volar.



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Andres Castro

Sumergido en el abrazo apasionado de las palabras, soy Andrés Castro, un Autor Bloguero que teje historias que vibran con la esencia de la vida. Mi travesía en la Universidad Francisco de Vitoria moldeó mi pluma con una paleta de colores ecléctica. Como un cronista moderno, mis escritos surcan desde los campos deportivos hasta los motores rugientes del automovilismo, desde la vanguardia tecnológica hasta el latido constante del mundo de los negocios, y desde las raíces culturales hasta los horizontes de la creatividad. Cada palabra es un pincelazo de autenticidad, tejido con el hilo de la transparencia. Únete a mí en esta travesía donde las páginas se convierten en lienzos de emoción, donde el deporte comparte espacio con la velocidad, donde los engranajes de la tecnología se conectan con el fluir de los negocios y donde la cultura se despliega como una paleta de colores infinita.

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